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Un equipo carísimo por las dudas, usado al diez por ciento. Pagaste por capacidad que no vas a tocar nunca.
Infraestructura
Antes de comprar un servidor o subir todo a la nube, definimos qué necesitás de verdad según tu lugar, tu conexión y tus datos. Y lo dejamos funcionando.
Un equipo carísimo por las dudas, usado al diez por ciento. Pagaste por capacidad que no vas a tocar nunca.
No arrancás porque nadie te dice qué hace falta. La IA queda en la lista de pendientes, un trimestre más.
Subiste todo a la nube y después aparece la regulación, el cliente o el sector que pedía justo lo contrario.
La solución vive en internet, pero tu operación pasa en el campo, la planta o el depósito, donde la conexión falla.
Antes de hablar de equipos, empezamos con cuatro preguntas. A partir de ahí dimensionamos lo que realmente hace falta según el caso. El hardware siempre es tuyo, sin depender de ningún proveedor.
Dónde corre la IA, de verdad.
Qué tan lejos está del dato y de quien lo usa.
Qué hay disponible, y qué pasa cuando se cae.
Qué información maneja y hasta dónde puede viajar.
Según lo que necesites, la infraestructura toma una de estas tres formas. O una combinación de las tres.
Querés correr IA sin que el dato salga, o trabajás donde la nube no llega.
Modelos y agentes corriendo en lo tuyo. Desde un dispositivo accesible hasta una máquina dedicada cuando hace falta.
Ver IA local
Tu sector o tu cliente exige control del dato, pero no querés montar un datacenter propio.
Soberanía de datos resuelta como una capa sobre la IA, sin gran inversión en equipos locales.
Ver Soberanía
Tu caso mezcla cámaras, sensores o máquinas con IA en un entorno real.
Unimos hardware, software e IA, con el edge dimensionado para tu objetivo concreto.
Ver A medidaNo siempre. Muchas veces alcanza con instalar software en una máquina que ya tenés. El equipo dedicado va solo cuando el caso lo justifica, y te decimos cuándo y por qué.
Sí. Para eso están las vías IA local y Soberanía: el dato queda bajo tu control, sin viajar a donde no debe.
La conexión es la primera pregunta que hacemos, no un supuesto. Diseñamos para que funcione en el borde, sin depender de internet.
No. El punto es justamente ese: dimensionarlo a las necesidades del negocio, sin sobrecomprar ni subcomprar.
Se presupuesta según el caso, porque el rango es real: desde instalar software en lo que ya tenés hasta una máquina dedicada. Te decimos el alcance y el número en la llamada, antes de avanzar.
Agendá una llamada gratuita. En 30 minutos vemos qué necesitás de verdad, qué te alcanza y qué te sobra. Si todavía no conviene invertir, también te lo decimos.
o desde tu email a hola@lirroy.com